Artículos Recientes

El P. Hans Zavala, sacerdote de la Orden de San Agustín y rector del Colegio Santa Rosa de Chosica (Perú), explicó cuatro retos que hoy impiden a muchos reconocer a Cristo como nuestro Salvador y seguirlo, y que San Agustín logró superar.

San Agustín, a quien la Iglesia Católica celebra cada 28 de agosto, nació el año 354 en Tagaste, al norte de África. Su madre fue Santa Mónica y su padre, Patricio, un pagano violento. Vivió en pecado hasta su conversión a los 32 años. Luego, fue Obispo de Hipona y luchó contra las herejías. Hoy es Doctor de la Iglesia y su obra más destacada es “Confesiones”, donde muestra la misericordia de Dios hacia él.

En una entrevista concedida a ACI Prensa, el P. Hans Zavala dijo que los retos que enfrentamos en la actualidad son muy parecidos a los que vivió San Agustín en su tiempo, donde la sociedad era relativista, la gente adoraba a muchos dioses e iba perdiendo los valores cristianos.

Sin embargo, recordó que, al igual que San Agustín, nosotros también podemos superar los 4 retos que nos impiden reconocer a Jesús como el Salvador de la humanidad.

A continuación, los cuatro retos actuales que el santo superó para seguir a Cristo:

1.               El relativismo y la post verdad

El P. Zavala dijo que el primer reto es “el mundo de la post verdad”. “Tanto en su mundo como en nuestro mundo, el hombre está cada vez más necesitado de una verdad que guíe sus vidas, de un propósito claro que iluminen sus mentes”, señaló.

El sacerdote recordó que San Agustín dijo las frases: “El corazón del hombre está lleno para la eternidad” y “Nos hiciste Señor para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en ti”, porque el ser humano siempre está buscando “algo que no se acabe”, que “nadie nos pueda quitar, algo que sea eterno”.

Sin embargo, señaló, “hoy tantos jóvenes andan por el mundo sin saber por dónde ir, ni qué cosa estudiar o a dónde llevar el propósito de su felicidad”, pues “se enfrascan en pseudo felicidades y en pseudo verdades, que a la larga dejan más vacío que lleno el corazón del hombre”.

El P. Zavala dijo que esto pasa porque “el relativismo oculta la verdad” y “para quien no existe la verdad y solo existen las opiniones, las pseudo verdades o las pequeñas verdades de cada uno, es imposible alcanzar una verdad objetiva, sino que todo depende de nuestra subjetividad”.

2. El hedonismo

El sacerdote agustiniano dijo que tanto en la época de San Agustín como en la actualidad la sociedad es “hedonista”, es decir está “totalmente centrada en el culto al placer y a la comodidad”.

“Una sociedad así impide que la persona alcance el sentido cristiano de la cruz, que pueda reconocer la cruz como un instrumento también de felicidad, porque en la cruz es donde más nos parecemos a Jesús”, agregó.

3. El individualismo

El sacerdote agustino señaló que el tercer reto es el “individualismo” de la sociedad, pues el hombre está “cada vez más encerrado en uno mismo, en lo que a uno le gusta, que deja de ver el corazón de quien sufre, de quien está al lado”.

Frente a esta actitud, el P. Zavala recordó que “San Agustín nos hace ver justamente que la felicidad es mejor alcanzarla en comunidad que a solas”.

El sacerdote explicó que esto significa que “si bien la santidad es una llamada personal de Dios al hombre, no es posible realizarla sola, sino que necesitamos de la comunidad para poder ayudarnos mutuamente a alcanzar la santidad”.

4. La pérdida de sentido

“El último reto es, como también le pasó a San Agustín, el darnos cuenta que en medio de todo esto, del relativismo, de esta indiferencia, individualismo, hedonismo, en el fondo de todo ello está la búsqueda de sentido de la persona”, dijo el P. Zavala.

“Buscamos algo que nos satisfaga, pero no sabemos qué cosa es. Buscamos un motivo para existir, un motivo para sonreír, un motivo para poner nuestra vida al servicio de los demás, porque es lo que reclama nuestro corazón, algo que nos llene realmente”, señaló.

En ese sentido, recordó que “lo que nos llena no es ni el dinero, ni un buen título, ni coches, ni una casa, ni una familia perfecta, como la que nos ponen en las películas”.

“Lo que nos llena es una vida con propósito, al servicio de los demás, que sea capaz de entregarse hasta darlo todo por un propósito claro, que haga mejores la vida de los demás, y que haga de este mundo un mundo mejor de cómo lo encontramos”, subrayó.

“Quizás esa pérdida de sentido es lo que lleva a los hombres a caer en el hedonismo, a cubrirlo con el relativismo, hasta que al final terminamos siendo indiferentes e individualistas frente al dolor de los demás”, concluyó.

Adblock test (Why?)

El Papa Francisco recibió en audiencia esta mañana en el Vaticano a miembros de la Diócesis de Lodi, una ciudad italiana situada en la región de Lombardía, a quienes recordó la importancia de un testimonio sencillo para la transmisión de la fe en la familia.

En su discurso de bienvenida, el Papa nombró al sacerdote Enrico Pozzoli, de origen lombardo y quien bautizó y acompañó al Papa Francisco durante su proceso de vocación. 

“Un hombre sabio, bueno, trabajador; un apóstol del confesionario -no se cansaba de confesar-, misericordioso, capaz de escuchar y dar buenos consejos”, recordó el Santo Padre. 

A continuación, habló acerca de la transmisión de la fe en las familias, algo que se realiza gracias “al testimonio sencillo y convencido”.

“Pienso en los abuelos y abuelas que transmiten la fe con el ejemplo y con la sabiduría de sus consejos. Porque la fe debe transmitirse ‘en dialecto’, siempre, de ninguna otra manera. Los abuelos, el padre, la madre... La fe debe transmitirse en dialecto”, insistió el Papa Francisco.

Ante la “transformación” que vive el mundo, el Santo Padre explicó que “es necesario buscar nuevos caminos, nuevos métodos, nuevos lenguajes”.

“Sin embargo, el camino más alto sigue siendo el mismo: el del testimonio, el de una vida modelada por el Evangelio”, aclaró.

También aseguró que “el camino sinodal que estamos emprendiendo como Iglesia universal quiere ayudar a todo el Pueblo de Dios a crecer precisamente en esta dimensión esencial, constitutiva y permanente del ser Iglesia”.

“El camino sinodal es institucional porque pertenece a la esencia misma de la Iglesia. Estamos en el sínodo porque es una institución”, explicó.

Más tarde, el Papa recordó la crisis que el Covid creó en esta región y aseguró que es el momento de “volver a empezar juntos, atesorando la experiencia vivida, aprovechando los talentos que surgieron en los momentos más duros de la prueba”.

El Pontífice también recordó la visita de San Juan Pablo II a la Diócesis de Lodi y señaló que “el mundo cambia, pero Cristo no, y su Evangelio tampoco. El futuro de la Iglesia pasa por ir a lo esencial, ir a la fuente, y desde ahí echar a andar”.

Adblock test (Why?)

La plataforma HazteOir.org ha presentado ante la Fiscalía del Menor más de 35.000 peticiones para que actúe de oficio contra los promotores de una polémica yincana sexual dirigida a niños, cuyas actividades eran desconocidas por sus padres. 

La portavoz de HazteOir.org, Inmaculada Fernández, explica que “los niños deben gozar de una protección especial ante casos de adoctrinamiento y de corrupción de menores. Y no puede permitirse que los políticos gocen de impunidad para dañar a nuestros hijos con este tipo de actividades dañinas para ellos”. 

“Ayuntamientos, docentes y monitores de tiempo libre: dejad a los niños en paz. Dejad a los niños ser niños y no corrompáis su inocencia”, reclama la portavoz en referencia a la actividad programada el pasado mes de julio por el Ayuntamiento de Vilassar de Mar, cercano a Barcelona (España).

Al levantarse la polémica, el Ayuntamiento aseguró que organizó la actividad para “concienciar y hacer pedagogía de las prácticas sexuales para crear una realidad más allá del imaginario de la pornografía”. 

Sin embargo, según testimonios de los padres y participantes, “las chicas se tenían que poner en la pared con el c**o en pompa y detrás se tenía que poner un chico, con un globo en medio que tenían que reventar con esta postura”.

También debían lamer plátanos untados en miel y nata, colocar preservativos en palos o moldear genitales con plastilina. 

HazteOir.org denuncia de igual modo “la intromisión de los activistas de ultraizquierda en colegios, en ayuntamientos y en asociaciones que realizan actividades lúdicas y de ocio dirigidas a niños y jóvenes”.

A su juicio, “no basta con que el Ayuntamiento de Vilassar afirme que ha habido un error de comunicación o que la concejal vaya a presentar su dimisión a la vuelta de las vacaciones”, como ya ha anunciado. 

“La Justicia tiene que intervenir para que no se den más casos como este y para que los responsables paguen por sus acciones”, ha explicado la portavoz de HazteOir.org.

Fernández ha expresado su confianza además en que “el fiscal del Menor encargado del caso presente cargos contra quienes idearon esta actividad para que no se vuelva a repetir”.

Adblock test (Why?)

El Papa Francisco animó hoy a las Hijas de la Caridad Canossianas a buscar la santidad “siendo mujeres de espíritu”.

El Santo Padre recibió en audiencia a las participantes del Capítulo General de las Hijas de la Caridad Canossianas este viernes 26 de agosto, a quienes invitó también  a ser “mujeres de la Palabra” y a “amar sin medida” como la Virgen María. 

En su discurso, el Papa Franciso explicó a las presentes el significado de ser “mujeres de la Palabra” y defendió la necesidad de tomar el ejemplo de la Virgen María y conversar con ella en oración. 

Advirtió además que ser “mujeres de la Palabra” no significa ser “mujeres de la cháchara” y animó a las religiosas a buscar la santidad y a “amar sin medida dando cabida al Espíritu y a su acción en nuestra vida”.

“La santidad y la misión son dimensiones constitutivas de la vida cristiana y son inseparables entre sí”, aseguró el Papa a continuación.

 “Y el secreto -continuó el Papa-, es siempre el mismo: dejarse guiar por el Espíritu Santo para amar a Dios y a los pobres”. 

Más tarde, el Papa Francisco les agradeció “la alegría de sus corazones y rostros” y aseguró que “la alegría es uno de los frutos del Espíritu y un signo claro del Evangelio, sobre todo cuando brilla en el compartir con los hermanos en situación de desamparo y marginación”.

El Santo Padre también habló acerca de “la dimensión comunitaria”, algo que se vive “con los detalles cotidianos”.

Por último, el Papa Francisco destacó la importancia de la “oración de adoración”. Y recordó el testimonio de su fundadora, Santa Magdalena de Canossa, “que como otros santos y otras santas de la caridad, sacó su impulso apostólico sobre todo de permanecer en adoración en la presencia del Señor”. 

“El movimiento del espíritu que se descentra de sí mismo para centrarse en Cristo es lo que hace posible un servicio al prójimo que no es pietismo ni asistencialismo, sino apertura al otro, proximidad, compartir; en una palabra: caridad”, explicó.

“Queridas hermanas, os agradezco esta visita, y sobre todo lo que sois y lo que hacéis en la Iglesia”, concluyó el Papa Francisco.

Adblock test (Why?)

“De sangre soy albanesa. De ciudadanía, india. En lo referente a la fe, soy una monja católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”, solía decir Santa Teresa de Calcuta.

Agnes Gonxha Bojaxhia, luego conocida como Madre Teresa de Calcuta, nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje (actual Macedonia). Sus padres fueron Nikola y Drane Bojaxhia.

Hizo la Primera Comunión cuando tenía cinco años y medio, y recibió la Confirmación en 1916.

Desde pequeña tuvo una profunda formación religiosa en la Parroquia Sagrado Corazón, que estaba a cargo de los jesuitas.

Su padre murió cuando ella tenía ocho años. Esta pérdida trajo problemas económicos a su familia. A los 18 años ingresó al Instituto de la Bienaventurada Virgen María, conocido como las Hermanas de Loreto, en Irlanda. Allí tomó el nombre de Hermana María Teresa en honor a Santa Teresa de Lisieux.

Llegó a la India el 6 de enero de 1929. En mayo de 1931, hizo sus primeros votos y fue enviada a la comunidad de Loreto Entally, en Calcuta, como profesora del colegio para niñas St. Mary.

El 24 de mayo de 1937 se convirtió en “esposa de Jesús para toda la eternidad” al hacer sus votos perpetuos. Desde entonces fue llamada Madre Teresa.

Permaneció durante 20 años dedicándose a la enseñanza, incluso llegó a ser directora del colegio St.Mary. En ese tiempo se caracterizó por su profunda piedad, su amor hacia sus hermanas religiosas y sus alumnas. También fue una gran administradora y trabajadora.

La llamada dentro de la llamada

El 10 de septiembre de 1946, durante un viaje que realizó a Darjeeling para realizar su retiro anual, la Madre Teresa recibió lo que ella llamó la “inspiración” o su “llamada dentro de la llamada”.

Aquel día la sed de amor y de almas se apoderó de su corazón. En las siguientes semanas, mediante locuciones interiores y visiones, el mismo Jesús le reveló su deseo de encontrar “víctimas de amor” que “irradiasen a las almas su amor”. “Ven y sé mi luz. No puedo ir solo.”, le dijo.

En respuesta a ese llamado, el 17 de agosto de 1948 se vistió por primera vez con el sari blanco orlado de azul, y salió del convento de Loreto para introducirse en el mundo de los más pobres.

Recorrió los barrios paupérrimos, visitó familias, lavó las heridas de los niños y ayudó a los olvidados. Todos los días recibía la Eucaristía y salía de su casa con el rosario en la mano. Meses después se le unieron algunas de sus antiguas pupilas.

Cristo le pidió que fundara una congregación religiosa, que más tarde sería las Misioneras de la Caridad, dedicada al servicio de los más pobres entre los pobres.

En 1950 se estableció oficialmente la Congregación de las Misioneras de la Caridad. Tiempo después envió a sus hermanas a otras partes de la India y abrió otras casas en Venezuela, Roma, Tanzania e incluso en casi todos los países que entonces formaban parte de la Unión Soviética.

Además, fundó a los Hermanos Misioneros de la Caridad, la rama contemplativa de las Hermanas, los Hermanos Contemplativos, los Padres Misioneros de la Caridad, a los Colaboradores de Madre Teresa y a los Colaboradores Enfermos y Sufrientes. Posteriormente surge la congregación de Misioneros de la Caridad Laicos y el Movimiento Sacerdotal Corpus Christi.

Estuvo pendiente de su inmensa obra. Descansaba poco, casi no comía, rezaba durante horas y atendía a los pobres.

En 1979 se le otorgó el Premio Nobel de la Paz. Desde entonces los medios de comunicación siguieron atentamente sus obras, que daban testimonio de la alegría de amar y de la grandeza y dignidad de cada persona humana.

Hasta el final de su vida, y a pesar de sus problemas de salud, la Madre Teresa continuó sirviendo a los pobres.

Después de encontrarse por última vez con San Juan Pablo II, retorna a Calcuta y el 5 de septiembre de 1997 partió hacia la Casa del Padre.

Durante la Misa de Beatificación, el 19 de octubre del 2003, San Juan Pablo II dijo de ella: “Veneremos a esta pequeña mujer enamorada de Dios, humilde mensajera del Evangelio e infatigable bienhechora de la humanidad. Honremos en ella a una de las personalidades más relevantes de nuestra época. Acojamos su mensaje y sigamos su ejemplo”.

Fue canonizada el 4 de septiembre de 2016 por el Papa Francisco. 

Adblock test (Why?)

Cada 25 de agosto recordamos a la Beata María del Tránsito Cabanillas. Ella nació el 15 de agosto de 1821 en San Roque, Córdoba (Argentina). Integró la Tercera Orden de San Francisco y posteriormente se convirtió en la fundadora de las Hermanas Misioneras Terciarias Franciscanas.

“La madrecita”

Sus padres, Felipe Cabanillas y Francisca Antonia Sánchez, constituyeron una hermosa familia con once hijos, a los que educaron en la fe. En casa de los Cabanillas se percibía un ambiente muy vivo pero afable, con las bendiciones y las dificultades propias de una familia numerosa. Prueba de lo presente que estaba Dios en casa fue que cuatro de los once hermanos, incluyendo a la Madre María del Tránsito, consagraron sus vidas a Dios como religiosos.

El nombre de pila de la beata fue María del Tránsito Eugenia de los Dolores, al que más adelante ella agregaría "de Jesús Sacramentado", a causa de su gran amor a la Eucaristía.

Durante su juventud tuvo dos grandes compañeras: sus hermanas Josefa y Nicasia. Para los demás hermanos -los menores-, dada la diferencia de edad, ella era “la madrecita”. Y es que así la sentían, porque los cuidaba con el celo de una auténtica madre.

El padre de María falleció a los 29 años, lo que dejó en el corazón de la beata una herida profunda porque él era su gran amigo. A veces, de manera misteriosa, Dios se vale de esas pérdidas tan difíciles de asimilar para forjar el corazón de sus hijos. Algo así parecía estar sucediendo con María: no mucho después de la muerte de su padre tuvo que sobreponerse además a la muerte de su madre y de sus hermanos Eufemia, Isabel y Emiliano, fallecidos todos en 1875 por causas naturales.

En medio del dolor le tocó a María descubrir que Cristo la invitaba a compartir su sufrimiento redentor para salvación de los hombres. Así llegaría, en solo un par de años, la decisión de ser religiosa.

Los primeros pasos de la entrega total a los necesitados

En 1878, la ahora Madre María del Tránsito, acompañada por solo dos jóvenes, fundó la Congregación Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas. La residencia donde vivían la denominaron Colegio de Santa Margarita de Cortona. Los principales objetivos de la nueva congregación eran "promover las obras de caridad y misericordia, y dar educación gratuita a las hijas de los pobres y desamparados". Pronto se sumarían a la congregación otras mujeres que compartían el mismo espíritu de servicio.

A la Madre María le gustaba cultivar el jardín y trabajar en la huerta del convento. Disfrutaba serenamente del trabajo doméstico y las labores manuales, cuidaba del orden y el aseo.

Solía visitar las casas de los pobres, enfermos y desamparados, alcanzándoles ayuda material y espiritual, labor que no dejó de realizar ni durante la epidemia del cólera de 1867 que dejó más de cuatro mil víctimas en Argentina.

Madurez de la congregación

En 1879 se nombró al Padre Porreca como director espiritual de la Orden y a la Madre María del Tránsito como Madre Superiora. Luego de siete meses ambos fundaron el Colegio Nuestra Señora del Carmen en Concepción de Río Cuarto, siendo designada la Madre María del Tránsito Superiora Mayor. En 1882 se fundó en Villa Nueva (Córdoba) la tercera casa, dedicada a la Inmaculada Concepción.

Para 1883, las casas de Villa Nueva y San Vicente ya tenían más de un centenar de alumnas y la de Río Cuarto, trescientas veinte.

La Madre María del Tránsito, después de una vida intensa y fértil en el apostolado, entregó definitivamente su alma a Dios el 25 de agosto de 1885. En los últimos años había padecido una serie de malestares crónicos que la dejaron muy débil y que supo utilizar como ofrenda por su santidad y la de sus hijas espirituales. Antes de partir les dejó a estas unas palabras que se convirtieron en herencia espiritual:

“Yo ya no les hago falta, porque no puedo hacer nada, pero, cuando muera, desde el Cielo, les haré mucho bien".

María del Tránsito Cabanillas fue sepultada en el terreno destinado a la Iglesia de Santa Margarita de Cortona en la ciudad de Córdoba.

El 14 de abril de 2002 fue beatificada por el Papa San Juan Pablo II.

Adblock test (Why?)

Cada 25 de agosto la Iglesia Católica celebra a San José de Calasanz, sacerdote y educador español. Calasanctius, como era conocido, fue un gran defensor y propulsor de la educación en una época en la que estudiar era un privilegio.

Precisamente, el santo fundó la primera escuela pública gratuita de Europa, propuesta educativa que replicó dando lugar a las denominadas ‘Escuelas Pías’. Fue además fundador de la Orden de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, cuyos miembros son conocidos como “escolapios”.

“Gratis lo recibisteis, dadlo gratis”

José nació en Peralta de la Sal, Aragón (España), el 11 de septiembre de 1557. Sus padres fueron don Pedro de Calasanz -quien llegó a ser alcalde de Peralta- y doña María Gastón. Gracias a ellos recibió una educación esmerada desde el hogar, por la que adquirió una amplia cultura, desde muy niño, y una sólida formación cristiana. Posteriormente asistió a la escuela local de Peralta, donde continuó sus estudios.

A los dieciséis años expresó su deseo de ser sacerdote. Inicialmente su padre no estuvo de acuerdo: la muerte de la madre y del hermano mayor de José hicieron pensar a don Pedro que el chico tenía que encargarse de la administración de los bienes familiares y de perpetuar el apellido.

Providencialmente, el tiempo haría cambiar de opinión a don Pedro, de manera que José pudo estudiar filosofía y derecho canónico en la Universidad de Lérida; y, después, teología en las universidades de Valencia y Alcalá de Henares.

En 1583, con 25 años, José sería ordenado sacerdote. Fue enviado a la Seu d'Urgell (Seo de Urgel), en la provincia de Lérida, cerca de los Pirineos catalanes. Por aquel entonces Urgel era una región convulsionada a causa del bandolerismo. José pasó algunos años allí, en los que tuvo que enfrentar un periodo sin obispo, por sede vacante. Fueron años difíciles en los que se desempeñó como secretario del capítulo catedralicio, y en los que también tuvo la oportunidad de conocer las necesidades y carencias de mucha gente.

En 1591, se trasladó a Roma, en busca de un horizonte pastoral distinto, alentado por la idea de hacer carrera eclesiástica allí.

Las Escuelas Pías: que ningún niño se quede sin estudiar

En Roma no encontró lo que esperaba. Sin embargo, no perdió la esperanza y siguió pensando en hacer algo por la Iglesia y la gente necesitada. El P. José siempre había sido un hombre piadoso, dado a la oración, y sus circunstancias lo obligaron a que ponga aún más su confianza en Dios y la Virgen Santísima.

Cuando comenzó a recorrer las calles y barrios de la Ciudad Eterna, vio como muchos niños estaban abandonados a su suerte, sin recibir aquello que él sí había recibido: primero, educación; y después, un trato amable y una fe. Esta experiencia fue el germen de la creación de las “Escuelas Pías”, abiertas a todos, gratuitas, concebidas a la luz del Evangelio. Las que el P. Calasanz fundó por esos días serían las primeras escuelas públicas -de matriz cristiana- de Europa.

Una vez que el P. Calasanz tuvo maduras sus ideas, comenzó a buscar apoyo y financiamiento para su proyecto de escolarización. Lamentablemente nadie pudo apoyarlo. Por eso, en 1597 pidió utilizar la sacristía de la parroquia de Santa Dorotea en Roma -ubicada en una zona pobre de la ciudad- y allí empezó él a dar clases personalmente.

Con el correr de los meses, las ‘Escuelas Pías’ fueron aumentando y con ello también creció el número de estudiantes. Afortunadamente también creció el número de colaboradores, a quienes se les empezó a llamar ‘escolapios’. Sería con ese grupo inicial de colaboradores con el que San José formaría la Orden de los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, consagrados exclusivamente a la educación.

Poner en el centro del proceso educativo al niño

Tras comprobar los buenos resultados y la magnífica gestión de las escuelas, los escolapios recibieron el apoyo de la Santa Sede, así como el apoyo de muchas familias acomodadas que deseaban participar de la iniciativa.

"En Roma he encontrado la manera definitiva de servir a Dios, haciendo el bien a los pequeños, y no lo dejaré por nada del mundo", decía San José Calasanz.

"Pues si desde la infancia el niño es imbuido diligentemente en la piedad y en las letras, ha de preverse, con fundamento, un feliz transcurso de su vida entera" (San José de Calasanz Constituciones de las Escuelas Pías, 1622).

En un mensaje dirigido a los escolapios en 2007, con ocasión de los 450 años del nacimiento de San José Calasanz, el Papa Emérito Benedicto XVI dijo: “En el centro de la obra educativa él (San José de Calasanz) colocó el respeto a la personalidad de cada niño, en el que reconocía la imagen de Cristo. Reivindicó y fue el primero que promovió su derecho a la instrucción y a la educación, comenzando por los niños pobres”.

San José de Calasanz murió el 25 de agosto de 1648 en Roma, a los 90 años. Fue canonizado en 1767 por el Papa Clemente XIII, y en 1948 Pío XII lo declaró “Patrono ante Dios de todas las escuelas populares cristianas del mundo”. Su gran obra, las Escuelas Pías, se encuentran hoy repartidas en los cinco continentes.

…

Si deseas saber más sobre San José de Calasanz, puedes leer este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/San_José_de_Calasanz.

Más información del santo:

Adblock test (Why?)

Diocesis de Celaya

Forma de Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets