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DENVER, 01 Jul. 17 / 10:01 pm (ACI).- El venerable Solanus Casey, sacerdote capuchino estadounidense conocido por su gran capacidad de consejero espiritual y que sirvió como portero de un monasterio durante 21 años, será beatificado el próximo 18 de noviembre en la ciudad de Detroit, en el estado de Michigan.

De esta manera, el venerable Casey se convertirá en el segundo hombre nacido en Estados Unidos en ser beatificado.

“Estamos llenos de gozo al recibir la fecha de la beatificación del Padre Solano”, informó el P. Michael Sullivan, ministro provincial de la Provincia Franciscana Capuchina de San José.

“Es una hermosa manera de celebrar el 60 aniversario de su fallecimiento”, agregó el sacerdote.

La Misa de beatificación se realizará en el estadio Ford Field de Detroit, que cuenta con una capacidad de 60 mil personas.

El venerable Casey era conocido por su gran fe, atención a los enfermos y su capacidad para dar consejería espiritual.

Bernard Casey nació el 25 de noviembre de 1870. Fue el sexto de los 16 hijos de una pareja de inmigrantes irlandeses en Wisconsin.

A los 17 años se fue de su casa para trabajar en varios trabajos, incluyendo de leñador, camillero de un hospital, y como guardia en una prisión.

Después de presenciar la escena en que un marinero borracho apuñaló brutalmente a una mujer, comenzó a reevaluar su vida y decidió escuchar la llamada de Dios que sentía para seguir el sacerdocio.

La falta de educación formal hizo muy exigente su paso por el seminario menor y finalmente le aconsejaron ingresar a una orden religiosa en lugar de ser sacerdote diocesano.

En 1898 se unió a los franciscanos capuchinos en Detroit y después de concluir sus estudios, en 1904 fue ordenado “sacerdos simplex”, es decir, un sacerdote que solo puede celebrar Misa pero no predicar públicamente ni escuchar confesiones.

Siempre estuvo muy cerca de los enfermos y muchos acudían a él, en parte debido a las numerosas curaciones físicas atribuidas a sus bendiciones e intercesión. También fue cofundador de proyecto “Capuchin Soup Kitchen”, una iniciativa de ayuda a los más necesitados de Detroit en 1929, el año del Crack.

El Crack de 1929 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, lo que lugar a una grave crisis conocida como “La Gran Depresión”.

Durante 21 años fue portero en el monasterio de San Buenaventura en Detroit.

También fue conocido por su afición al violín y al canto, aunque su voz no era afinada debido a una enfermedad infantil que dañó sus cuerdas vocales.

Murió de erisipela, una enfermedad de la piel, el 31 de julio de 1957 a los 87 años.

El Arzobispo de Detroit, Mons. Allen Vigneron, afirmó que “la beatificación del P. Solanus será una tremenda bendición para toda la comunidad del sureste de Michigan, una oportunidad para todos nosotros de experimentar el amor de Jesucristo”.

Traducido y adaptado por Bárbara Bustamante. Publicado originalmente en CNA.

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DENVER, 01 Jul. 17 / 08:11 pm (ACI).- La llamada “iglesia católica más pequeña del mundo” está dedicada a San Martín de Tours y fue construida en madera en Estados Unidos.

La iglesia está pintada de blanco, mide tres metros de largo y cuatro de ancho; en total 12 metros cuadrados; y tiene capacidad para solo 20 personas.

El templo está ubicado en las afueras de la localidad de Warrenton, en Texas. Está bajo la jurisdicción de la Diócesis de Austin y depende pastoralmente de la Iglesia de San Juan Bautista, ubicada en Fayetteville, a unos 20 kilómetros de Warrenton.

Lexxuf Mayorga, secretaria de la Iglesia San Juan Bautista, explicó a ACI Prensa que el párroco, P. Nock Russell, celebra la Misa en la iglesia de San Martín una vez al mes, por lo general los martes.

Marion Barber, directora del Archivo Católico de Texas dijo a ACI Prensa que la iglesia de San Martín fue fundada en 1886. Antes de eso la Misa se celebraba en las casas de los fieles.

En la “iglesia católica más pequeña del mundo” hay 12 bancas de madera. Sobre el altar hay un sagrario blanco de madera con acabados en dorado y un cuadro de San Martín de Tours.

Al lado del altar hay una imagen de la Virgen, otra de San José y una del Sagrado Corazón de Jesús. De las paredes del templo cuelgan cuadros con imágenes de diversas advocaciones marianas y de otros santos como Santa Teresa de Lisieux.

En el cementerio que está al lado del templo están enterradas unas 62 personas. En la reja de ingreso al lugar hay un cartel donde está escrito: “Histórica. La iglesia más pequeña del mundo. San Martín”.

La iglesia se terminó de construir en 1888. El terreno donde está ubicado el templo y el cementerio mide en total 4047 metros cuadrados y fue vendido por una pareja de esposos a la iglesia local.

En 1915, debido a que se redujo el número de fieles porque muchos se mudaron o fallecieron, el obispo local dio permiso para que el templo fuera desmantelado y se construyera una escuela en ese lugar.

Dentro del colegio se edificó otra iglesia sobre los cimientos de la anterior y esta es la que se conserva hasta la actualidad.

Por la disminución de los alumnos, la escuela fue demolida en 1968 y se conservó el templo.

Si desea visitar la Iglesia de San Martín en Texas, debe seguir la carretera State Highway 237 desde las localidades de Round Top o Warrenton.

La iglesia y el cementerio están abiertos durante el día a los visitantes. Si desea, puede dejar una donación.

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Etiquetas: Estados Unidos, Iglesia Católica, Iglesia, historia, Texas, santo, cementerios, la iglesia más pequeña del mundo, pequeño, San Martín de Tours

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BUENOS AIRES, 01 Jul. 17 / 06:19 pm (ACI).- “La Amistad social y el cuidado de la casa común” fue el tema central de la Semana Social organizada por el Obispado de Mar del Plata y la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS) los días 23, 24 y 25 de junio.

“La Semana Social es un espacio de encuentro y diálogo entre referentes de diversos sectores de la sociedad argentina” que buscan “el bien común aunque a veces por caminos muy distintos”, expresó Mons. Jorge Eduardo Lozano, presidente de la CEPAS y arzobispo de San Juan de Cuyo.

De esta forma, empresarios, sindicatos, movimientos populares, diversas pastorales, equipos diocesanos, dirigentes políticos, jóvenes, sacerdotes y organizaciones de la sociedad civil pusieron énfasis en el mundo del trabajo, el cuidado del medioambiente, el diálogo y la cultura del encuentro.

La Semana Social propuso ser “un espacio de diálogo para crecer en la amistad social, reconociendo que es más lo que nos une que lo que nos divide”, manifestó el mensaje conclusivo.

“La Argentina es el lugar que amamos, este es el pueblo al que pertenecemos. Aquí queremos vivir, crecer y soñar en nuestra casa común. Para ello es necesario ponernos la Patria al hombro. Comprometiéndonos cada uno desde el lugar que estamos, globalizando la solidaridad”

 “El Papa Francisco con insistencia nos impulsa a buscar nuevos estilos de desarrollo que sean amigables con el ambiente y solidario con los pobres. Es fundamental promover un cambio de paradigma y de mentalidad”.

“Sabemos que estamos atravesando una grave crisis socio ambiental, que impacta especialmente en los pobres. Nos hemos adentrado en las iluminadoras enseñanzas de la Encíclica Laudato Si’”, agregó.

El texto explicó que la temática del trabajo “tuvo eco en nuestros corazones, la angustia que atraviesan familias de desocupados o subempleados. Tuvimos también en cuenta a quienes no tienen seguridad social ni un trabajo debidamente registrado”.

Asimismo, “se destacó en varias oportunidades la importancia del diálogo y la cultura del encuentro como caminos para lograr el clima necesario para alcanzar los consensos que permitan encontrar las soluciones anheladas”.

El objetivo del panel dedicado al “Cuidado de la Casa Común” abordó temas como: la basura, energías renovables, minería, agua, agroquímicos.

Otros conversatorios desarrollados fueron: Modelos alternativos de desarrollo integral; La Amistad Social, el Trabajo y la Producción; y La Amistad Social en los movimientos sociales y en las organizaciones de la sociedad civil.

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BIRMINGHAM , 01 Jul. 17 (ACI).- Desde el 24 de junio, la diócesis de Birmingham en Estados Unidos, cuenta con dos nuevos sacerdotes, uno de ellos, Brad Jantz, exprotestante, capitán de la Fuerza Aérea e ingeniero espacial.

La celebración fue presidida por el Obispo de la Diócesis, Mons. Robert Joseph Baker, en la Catedral de San Pablo en Birmingham, Alabama.

Jantz se crío como cristiano en la Convención Bautista del Sur (protestante), en el condado rural de Shelby, en Alabama.

“No tengo nada malo que decir acerca de ser bautista, tengo una buena y sólida educación moral, un conocimiento de las Escrituras y un tremendo amor por Jesucristo. Estos son todos los regalos que obtuve”, afirmó Jantz.

Según señala el portal Alabama Media Group, el interés de Jantz por el servicio militar surgió cuando su madre le mostró un álbum de recuerdos de su abuelo materno, quien sirvió en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial y participó en el aterrizaje de Normandía.

“Me inspiré por eso. Sentí que debía devolver algo al país que me ha dado tanto”, recordó Jantz, quien se graduó en 2005 la Academia de la Fuerza Aérea donde llegó al rango de capitán.

Pero ese no era el único interés del joven y en 2001 se graduó del programa de matemáticas y ciencias en la Escuela de Alabama de Bellas Artes (ASFA).

Jantz se especializó en ingeniería aeroespacial y mientras sacaba adelante un programa de prueba en satélites en Albuquerque, comenzó a reevaluar sus creencias.

En un momento de su vida, uno de sus amigos, que era católico, murió a causa de una insuficiencia cardíaca. Jantz ayudó sin éxito a hacer la reanimación cardio-pulmonar.

En el velorio, Jantz participó del rezo del Rosario, un momento que recuerda con mucha emoción.

“El Rosario se convirtió en una piedra de toque para mi vida de oración”, dijo Jantz quien después de esa experiencia comenzó a rezar más “preguntando al Señor ¿A dónde quieres que vaya?’”.

“Comencé a experimentar, de repente, este llamado a investigar el sacerdocio. En la oración tuve esta poderosa experiencia de que Dios me llamaba a ser sacerdote”, recordó.

Es así como en 2009 se unió a la Iglesia Católica en Nuevo México, se confirmó en 2010, se puso en contacto con la Diócesis de Birmingham, y comenzó seminario en agosto de 2011.

“Durante mi tiempo en la Fuerza Aérea conocí a muchos maravillosos católicos que unieron la fe y el intelecto. Leí la historia de la Iglesia y descubrí que la comunión era la manera en que los cristianos históricamente experimentaron a Cristo”, dijo Jantz.

“Me sentía atraído por la historia de la Iglesia, por la integración de lo espiritual y lo intelectual, por la espiritualidad, el Rosario, la Eucaristía”, agregó.

En septiembre de 2015, mientras estaba en un retiro en Italia al sureste de Roma, Jantz sufrió una caída que pudo haberlo matado.

“Fue en un sendero que estaba un poco traicionero. Di un paso en falso sobre una roca que me tiró de un acantilado”, relató Jantz, quien sufrió una caída de 20 a 30 pies donde se fracturó los dos talones.

Después de horas de búsqueda, Jantz fue hallado y posteriormente trasladado en avión de regreso a Alabama para someterse a una cirugía en el Hospital UAB Highlands.

“Estuve incapacitado durante tres meses”, recordó Jantz, “Dios ha sido bueno en todo. He completado una carrera de 5 kilómetros hace unos meses. Todavía estoy trabajando con un fisioterapeuta. Creo que estoy mejorando”.

Con un pasado militar y experiencias inusuales de vida como caerse de un acantilado y sobrevivir, Jantz está listo para servir a la Iglesia.

“Es una buena experiencia relacionarse con la gente en muchos aspectos de la vida. Cuando uno está asignado a una unidad en el ejército, no puede escoger a la gente, pero tiene que completar una misión juntos”, dijo Jantz.

En el caso de la Iglesia, el sacerdote y los fieles están asignados para compartir una misión, afirmó Jantz, “estamos aquí para predicar el Evangelio a todos”.

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Conoce al P. Chase: Rezaba por su carrera en el fútbol pero Dios lo llamó a ser sacerdote https://t.co/7dXIDbJLNt

— ACI Prensa (@aciprensa) 4 de mayo de 2016

 

BIRMINGHAM , 01 Jul. 17 / 04:10 pm (ACI).- Desde el 24 de junio, la diócesis de Birmingham en Estados Unidos, cuenta con dos nuevos sacerdotes, uno de ellos, Brad Jantz, exprotestante, capitán de la Fuerza Aérea e ingeniero espacial.

La celebración fue presidida por el Obispo de la Diócesis, Mons. Robert Joseph Baker, en la Catedral de San Pablo en Birmingham, Alabama.

Jantz se crío como cristiano en la Convención Bautista del Sur (protestante), en el condado rural de Shelby, en Alabama.

“No tengo nada malo que decir acerca de ser bautista, tengo una buena y sólida educación moral, un conocimiento de las Escrituras y un tremendo amor por Jesucristo. Estos son todos los regalos que obtuve”, afirmó Jantz.

Según señala el portal Alabama Media Group, el interés de Jantz por el servicio militar surgió cuando su madre le mostró un álbum de recuerdos de su abuelo materno, quien sirvió en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial y participó en el aterrizaje de Normandía.

“Me inspiré por eso. Sentí que debía devolver algo al país que me ha dado tanto”, recordó Jantz, quien se graduó en 2005 la Academia de la Fuerza Aérea donde llegó al rango de capitán.

Pero ese no era el único interés del joven y en 2001 se graduó del programa de matemáticas y ciencias en la Escuela de Alabama de Bellas Artes (ASFA).

Jantz se especializó en ingeniería aeroespacial y mientras sacaba adelante un programa de prueba en satélites en Albuquerque, comenzó a reevaluar sus creencias.

En un momento de su vida, uno de sus amigos, que era católico, murió a causa de una insuficiencia cardíaca. Jantz ayudó sin éxito a hacer la reanimación cardio-pulmonar.

En el velorio, Jantz participó del rezo del Rosario, un momento que recuerda con mucha emoción.

“El Rosario se convirtió en una piedra de toque para mi vida de oración”, dijo Jantz quien después de esa experiencia comenzó a rezar más “preguntando al Señor ¿A dónde quieres que vaya?’”.

“Comencé a experimentar, de repente, este llamado a investigar el sacerdocio. En la oración tuve esta poderosa experiencia de que Dios me llamaba a ser sacerdote”, recordó.

Es así como en 2009 se unió a la Iglesia Católica en Nuevo México, se confirmó en 2010, se puso en contacto con la Diócesis de Birmingham, y comenzó seminario en agosto de 2011.

“Durante mi tiempo en la Fuerza Aérea conocí a muchos maravillosos católicos que unieron la fe y el intelecto. Leí la historia de la Iglesia y descubrí que la comunión era la manera en que los cristianos históricamente experimentaron a Cristo”, dijo Jantz.

“Me sentía atraído por la historia de la Iglesia, por la integración de lo espiritual y lo intelectual, por la espiritualidad, el Rosario, la Eucaristía”, agregó.

En septiembre de 2015, mientras estaba en un retiro en Italia al sureste de Roma, Jantz sufrió una caída que pudo haberlo matado.

“Fue en un sendero que estaba un poco traicionero. Di un paso en falso sobre una roca que me tiró de un acantilado”, relató Jantz, quien sufrió una caída de 20 a 30 pies donde se fracturó los dos talones.

Después de horas de búsqueda, Jantz fue hallado y posteriormente trasladado en avión de regreso a Alabama para someterse a una cirugía en el Hospital UAB Highlands.

“Estuve incapacitado durante tres meses”, recordó Jantz, “Dios ha sido bueno en todo. He completado una carrera de 5 kilómetros hace unos meses. Todavía estoy trabajando con un fisioterapeuta. Creo que estoy mejorando”.

Con un pasado militar y experiencias inusuales de vida como caerse de un acantilado y sobrevivir, Jantz está listo para servir a la Iglesia.

“Es una buena experiencia relacionarse con la gente en muchos aspectos de la vida. Cuando uno está asignado a una unidad en el ejército, no puede escoger a la gente, pero tiene que completar una misión juntos”, dijo Jantz.

En el caso de la Iglesia, el sacerdote y los fieles están asignados para compartir una misión, afirmó Jantz, “estamos aquí para predicar el Evangelio a todos”.

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GUATEMALA, 01 Jul. 17 / 01:59 pm (ACI).- Mons. Víctor Hugo Palma Paul, Obispo de Escuintla en Guatemala, criticó el reciente uso de la bandera gay en oficinas del gobierno del país.

En un mensaje firmado el 29 de junio, Mons. Palma Paul señaló que colocar la bandera característica del colectivo LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales) en el Ministerio Público y en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala causa “una postura excluyente del resto de los guatemaltecos”, así como “se extralimita en sus funciones y no muestra ecuanimidad”.

El Ministerio Público justificó el uso de la bandera gay, pues "obedece al seguimiento del Plan Estratégico 2015-2019", el cual "establece una atención especializada a determinados grupos de población (Mujeres, Niñez, Pueblos Indígenas, colectivo LGBTI)".

El Prelado lamentó que actualmente en el país, en especial en Escuintla “y sus ambientes educativos”, la ideología de género “presenta falsas imágenes de lo humano, especialmente de la sexualidad y afectividad, negando la estructura fundamental de la persona humana y pretendiendo someter a todos a los desórdenes propios del antiguo pecado del cual Cristo nos ha liberado”.

“Una ‘ideología’ es precisamente una idea sin fundamento en la Ley Natural ni en la razón y menos en la Palabra de Dios, la cual pretende ser un ‘derecho humano’ mientras en lo profundo contradice lo humano”, dijo.

Mons. Palma Paul precisó que su pronunciamiento no va “contra las personas con atracción hacia el mismo sexo y/o las personas homosexuales, sino contra la imposición ideológica de género que es parte de una agenda internacional, misma que realizan a través de la incidencia social, política y legal”.

“Preocupa  que instituciones del Estado, como el Ministerio Público, Ministerio de Salud  y Asistencia Social y la Procuraduría de Derechos Humanos, tiendan a favorecerla sobre la agenda nacional que tiene necesidades apremiantes que atender”, criticó.

El Obispo guatemalteco subrayó que “la propuesta de la Iglesia Católica para las personas homosexuales es hermosa, los llama a vivir de acuerdo a su dignidad de hijos de Dios y eso es totalmente incluyente, ya que, sin distinción de ninguna clase, la Iglesia es difusora de la llamada universal a la santidad”.

“La Iglesia se ocupa intensamente en fortalecer a la familia porque la complementariedad entre un hombre y una mujer tiene un impacto social positivo. También trabaja en el acompañamiento de las personas con atracción del mismo sexo y/o homosexuales a través de diferentes iniciativas apostólicas y ofrece esa misma ayuda cuando carecen de salud”, destacó.

Al finalizar su mensaje, el Prelado advirtió que la ideología de género suma a las situaciones de pobreza y confusión que ya existen en Guatemala, “la destrucción de la Familia”.

“Y que esa defensa de la Familia y la Persona humana se vean fortalecidas por la intercesión de la Inmaculada Concepción nuestra amada Patrona y ‘sierva fiel de la Palabra de Dios’”, concluyó.

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ROMA, 01 Jul. 17 (ACI).- Tras el nombramiento de Mons. Luis Francisco Ladaria Ferrer como nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe diversas inquietudes han surgido. Entre ellas, ¿qué piensa sobre la acogida en el seno de la Iglesia a personas divorciadas en una nueva unión civil?

El Papa Francisco nombró el 1 de julio a Mons. Luis Francisco Ladaria Ferrer como nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sucediendo en el cargo al Cardenal Gerhard Ludwig Müller.

Hasta la fecha, Mons. Ladaria Ferrer era el Secretario del dicasterio vaticano que ahora dirige.

En una carta difundida por el semanario francés L’Homme Nouveau a fines de 2014, y traducida al español por la revista Alfa y Omega, el Prelado, en su calidad de Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, respondió a un sacerdote sobre la inquietud de si dar o no la absolución a una persona divorciada en nueva unión.

La carta data de octubre de 2014, casi un año y medio antes de la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, del Papa Francisco.

Mons. Ladaria Ferrer explicó que “no podemos excluir a priori a los fieles divorciados vueltos a casar de un proceso penitencial que conduzca a la reconciliación sacramental con Dios y por lo tanto a la comunión eucarística”.

Sin embargo, citando la exhortación apostólica Familiaris Consortio de San Juan Pablo II, el Prelado señaló que “la reconciliación en el sacramento de la penitencia –que les abriría el camino al sacramento eucarístico– puede darse únicamente a los que, arrepentidos de haber violado el signo de la Alianza y de la fidelidad a Cristo, están sinceramente dispuestos a una forma de vida que no contradiga la indisolubilidad del matrimonio”.

“Esto lleva consigo concretamente que cuando el hombre y la mujer, por motivos serios –como, por ejemplo, la educación de los hijos– no pueden cumplir la obligación de la separación, asumen el compromiso de vivir en plena continencia, o sea de abstenerse de los actos propios de los esposos”, dijo también San Juan Pablo II, en ese documento.

Por esto, el hoy Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe precisó que “el camino penitencial” para divorciados en nueva unión debería comprender tres elementos, el primero de los cuales es “verificar la validez del matrimonio religioso, de acuerdo con la verdad y evitando la impresión de una especie de divorcio católico”.

El segundo, señaló, es “ver si las personas, con la ayuda de la gracia, se pueden separar de su nueva pareja y reconciliarse con aquellos de los que se separaron”.

Un tercer elemento, dijo, es “invitar a los divorciados vueltos a casar que, por razones graves (por ejemplo, los niños), no pueden separarse de su nueva pareja, a vivir como hermano y hermana”.

“En cualquier caso”, dijo, “la absolución solo puede concederse si se asegura una verdadera contrición, es decir, dolor interno y odio del pecado cometido, con la resolución no volver a pecar”.

“En esta línea, no se puede absolver válidamente a un divorciado y casado de nuevo que no toma la firme resolución de no volver a pecar y, por lo tanto, de abstenerse de acciones propias de los esposos y hacer en este sentido todo lo que esté en su poder”, finalizó Mons. Ladaria Ferrer.

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¿Por qué un divorciado en nueva unión no debe comulgar? https://t.co/6xIp6Whf2T

— ACI Prensa (@aciprensa) 5 de noviembre de 2016

Diocesis de Celaya

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