Artículos Recientes

ROMA, 01 Jun. 17 (ACI).- El P. Giorgio Costantino, el sacerdote de 74 años que fue golpeado salvajemente el pasado 24 de mayo por un grupo de jóvenes, perdonó a sus agresores usando las palabras de Cristo en la cruz, “Dios, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Lui è Giorgio Costantino, il parroco della mia Chiesa a #ReggioCalabria. Stanotte è stato pestato a sangue. Vi chiedo di pregare per lui. pic.twitter.com/QZ9fEfHRhR

— Celeste Costantino (@CelesteCost) 24 de mayo de 2017

La noche del sábado el sacerdote de la iglesia del Divino Socorro, en la región italiana de Reggio Calabria, salió de la parroquia para pedir a unos jóvenes que jugaban fútbol en la calle, que dejaran de gritar, pues ya era tarde. Sin embargo, la respuesta fueron una serie de golpes, tal como quedó registrado en la cámara de seguridad.

El P. Costantino tuvo que ser inducido al coma para ser operado del hematoma que tenía en la cabeza.

Ya recuperado, el sacerdote afirmó en una entrevista con la televisión italiana que perdonaba a estos jóvenes que “crecen en una cultura violenta”.

“¿Qué puedo decir de estos jóvenes? Solo puedo repetir las palabras de Jesús en la cruz: Dios perdónalos porque no saben lo que hacen”, expresó el P. Costantino.

El sacerdote relató que esa noche los jóvenes “jugaban fútbol y dado que era tarde salí y me acerqué para invitarles a no gritar y no usar la verja de la casa cural como portería. Su reacción violenta me ha herido, en el cuerpo y en el alma. Ahora, por suerte, estoy mejor, pero he vivido verdaderamente un mal momento”.

“Esos muchachos, que siempre he buscado ayudar, me han golpeado en la cabeza con las mismas zapatillas que les hemos regalado”, añadió.

“Primero me quitaron el celular, destruyéndolo, y luego han comenzado a golpearme. Pensé que no sobreviviría, tanto que uno de ellos dijo al grupo que se detuvieran porque pensaba que me habían matado. Estos jóvenes crecen en una cultura violenta, acostumbrados a hacer todo lo que quieren, sin respetar a nadie”, señaló.

La Policía detuvo a Giacomo Gatusso, de 25 años, y a otros cuatro jóvenes acusados de agredir al sacerdote.

También te puede interesar:

VIDEO: Jóvenes dan paliza a anciano sacerdote y lo dejan en coma en Italia https://t.co/uGxEfUoEvK

— ACI Prensa (@aciprensa) 30 de mayo de 2017

ROMA, 01 Jun. 17 / 11:38 am (ACI).- El P. Giorgio Costantino, el sacerdote de 74 años que fue golpeado salvajemente el pasado 24 de mayo por un grupo de jóvenes, perdonó a sus agresores usando las palabras de Cristo en la cruz, “Dios, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

La noche del sábado el sacerdote de la iglesia del Divino Socorro, en la región italiana de Reggio Calabria, salió de la parroquia para pedir a unos jóvenes que jugaban fútbol en la calle, que dejaran de gritar, pues ya era tarde. Sin embargo, la respuesta fueron una serie de golpes, tal como quedó registrado en la cámara de seguridad.

El P. Costantino tuvo que ser inducido al coma para ser operado del hematoma que tenía en la cabeza.

Ya recuperado, el sacerdote afirmó en una entrevista con la televisión italiana que perdonaba a estos jóvenes que “crecen en una cultura violenta”.

“¿Qué puedo decir de estos jóvenes? Solo puedo repetir las palabras de Jesús en la cruz: Dios perdónalos porque no saben lo que hacen”, expresó el P. Costantino.

El sacerdote relató que esa noche los jóvenes “jugaban fútbol y dado que era tarde salí y me acerqué para invitarles a no gritar y no usar la verja de la casa cural como portería. Su reacción violenta me ha herido, en el cuerpo y en el alma. Ahora, por suerte, estoy mejor, pero he vivido verdaderamente un mal momento”.

“Esos muchachos, que siempre he buscado ayudar, me han golpeado en la cabeza con las mismas zapatillas que les hemos regalado”, añadió.

“Primero me quitaron el celular, destruyéndolo, y luego han comenzado a golpearme. Pensé que no sobreviviría, tanto que uno de ellos dijo al grupo que se detuvieran porque pensaba que me habían matado. Estos jóvenes crecen en una cultura violenta, acostumbrados a hacer todo lo que quieren, sin respetar a nadie”, señaló.

La Policía detuvo a Giacomo Gatusso, de 25 años, y a otros cuatro jóvenes acusados de agredir al sacerdote.

También te puede interesar:

Let's block ads! (Why?)

VATICANO, 01 Jun. 17 / 10:44 am (ACI).- Las familias no son “piezas de museo”, resaltó el Papa Francisco, sino que en realidad son un “tesoro precioso” por el que todos debemos tener gran estima.

El Santo Padre hizo esta valoración durante la audiencia que concedió, en el Vaticano, a los participantes en el encuentro promovido por la Federación Europea de las Asociaciones Familiares Católicas.

El Pontífice aseguró que la familia es “un tesoro precioso”. En este sentido, afirmó que “la imagen del ‘tesoro’ es una imagen que refleja muy bien la estima que todos debemos tener por la familia”.

“En efecto, las familias no son piezas de museo, sino que por medio de ellas se concreta la capacidad de darse, el compromiso recíproco y la apertura generosa a los demás, así como el servicio a la sociedad”.

El Papa destacó que la familia es “la célula fundamental de la sociedad”. Explicó que “en Amoris laetitia quise poner en evidencia cómo a partir de la familia podemos concretar la capacidad de entregarse a los demás por medio de la belleza y de la alegría del amor recíproco”.

Por ello, pidió un mayor peso de la familia en la sociedad y que su voz sea escuchada. “No hay mejor aliado para el progreso integral de la sociedad que favorecer la presencia de la familia en el contexto social”.

“De hecho, se sigue admitiendo que la familia es la base de la sociedad y que continúa siendo la estructura más adecuada para asegurar a las personas el bien integral necesario para su desarrollo permanente”.

El Obispo de Roma puso en valor los beneficios que, tanto para la persona como para el conjunto de la sociedad, tiene la unidad de la familia: “Quiero evidenciar cómo la unidad de todos los miembros de la familia y el compromiso solidario de toda la sociedad hacia ella, son aliados del bien común y de la paz”.

“La familia es la relación interpersonal por excelencia en cuanto que es una comunión de personas”, subrayó. “Conyugalidad, paternidad, maternidad, filiación, fraternidad hacen posible que la persona sea introducida en la familia humana”.

“El modo de vivir estas relaciones –continuó– se dicta en comunión, motor de la verdadera humanización y de la evangelización. Por ello, hoy más que nunca, resulta necesaria la cultura del encuentro, en la cual se revaloriza la unidad en la diferencia, la reciprocidad, la solidaridad entre generaciones. Este ‘capital familiar’ está llamado a impregnar las relaciones económicas, sociales y políticas del continente europeo”.

La familia no puede quedarse aislada, advirtió Francisco, “necesita salir de sí misma, necesita dialogar y encontrarse con los otros para dar vida a una unidad que no sea uniformidad, y que genere el progreso y el bien común”.

También recordó lo mucho que las familias deben a los que les precedieron, a los antepasados, que “son la memoria permanente que nos debe motivar a poner la sabiduría del corazón, y no solo la técnica, en la creación de iniciativas sobre la familia y para la familia. Ellos son la memoria, y las nuevas generaciones son la responsabilidad que tenemos ante nosotros”.

“El servicio a la sacralidad de la vida se concreta en la alianza entre generaciones; se concreta en el servicio a todos, especialmente a los más necesitados, a las personas con discapacidades, a los huérfanos”.

Se concreta, también, “en la solidaridad con los migrantes; en el paciente arte de educar que ve a cada joven como un sujeto digno de todo el amor familiar; en el derecho a la vida del nasciturus que todavía no tiene voz; y en condiciones de vida dignas para los ancianos”.

El Santo Padre también animó a “desarrollar con creatividad nuevos métodos y estrategias con el fin de que la familia pueda ejercitar, tanto en el ámbito eclesial como en el civil, la triple misión de sostenimiento de las nuevas generaciones, de acompañamiento en el camino, tantas veces accidentado, de la vida, y de la guía que muestran las referencias de los valores y del significado en el camino de cada día”.

Por último, el Papa analizó la situación de crisis social por la que atraviesa Europa. “En la actualidad, Europa está afrontando crisis de muy diversa índole, incluyendo la situación familiar. Pero las crisis son motivaciones para trabajar mejor con fe y esperanza”.

“En especial, Europa atraviesa en este momento por cuatro crisis: la demográfica, la migratoria, la laboral y la educativa”.

“Estas crisis podrían encontrar horizontes positivos en la misma cultura del encuentro, donde diferentes actores sociales, económicos y políticos se unen para designar políticas en favor de la familia”, subrayó.

También te puede interesar:

Let's block ads! (Why?)

VATICANO, 01 Jun. 17 / 06:37 am (ACI).- El Papa Francisco animó a los sacerdotes jóvenes a “abrirse a las sorpresas de Dios”, a servirse de su creatividad para la evangelización y les recordó que su trabajo no es un trabajo burocrático, sino que “ser sacerdote es jugarse la vida por el Señor”.

El Santo Padre realizó esta enseñanza en la audiencia que concedió en el Palacio Apostólico Vaticano a los participantes en la Plenaria de la Congregación para el Clero.

En su discurso, el Pontífice reflexionó sobre la nueva Ratio Fundamentalis, documento aprobado por la Congregación para el Clero en diciembre de 2016 en el que se determinan una serie de normativas sobre la formación de los sacerdotes católicos.

Francisco recordó que “este documento habla de una formación integral capaz de incluir todos los aspectos de la vida, indicando de ese modo el camino para formar al discípulo misionero”.

En este sentido, destacó dos aspectos: “la fascinación por la llamada y la exigencia desafiante que ello comporta”. En concreto, trasladó sus pensamientos a los sacerdotes jóvenes, que viven entre el entusiasmo de los primeros proyectos y el ansia por la labor apostólica, en la cual se sumergen con un cierto temor que es signo de sabiduría”.

Los sacerdotes jóvenes, dijo, “sienten una profunda alegría y la fuerza de la unión recibida, pero su espalda comienza a cargarse gradualmente por el peso de la responsabilidad, de los numerosos compromisos pastorales y de las expectativas del Pueblo de Dios”.

“¿Cómo vive todo esto un joven sacerdote?”, se preguntó el Santo Padre. “¿Qué es lo que lleva en el corazón? ¿De qué tiene necesidad para que sus pies, que acuden a llevar el feliz anuncio del Evangelio, no se paralicen ante el miedo o ante las primeras dificultades?”.

El Obispo de Roma quiso responder a estas preguntas con una frase: “¡Vosotros habéis sido elegidos, sois queridos por el Señor!”. “Dios os mira con ternura de Padre y, tras haber hecho que vuestros corazones se enamoraran, no dejará que vuestros pasos vacilen. A sus ojos sois importantes y tiene fe en que estaréis a la altura de la misión a la que os ha llamado”.

“Siempre me alegro cuando me reúno con sacerdotes jóvenes porque en ellos veo la juventud de la Iglesia”, insistió.

“Pensando en la nueva Ratio, que habla del sacerdote como de un discípulo joven, quiero subrayar, principalmente para los jóvenes sacerdotes, algunas actitudes importantes: rezar sin cansarse, caminar siempre y compartir con el corazón”.

1. Rezar sin cansarse.

“Para poder ser ‘pescadores de hombres’ tenemos que reconocer, primero, que hemos sido ‘pescados’ por la ternura del Señor”, explicó. “Nuestra vocación comenzó cuando, habiendo abandonado nuestro individualismo y nuestros proyectos personales en tierra, iniciamos el ‘santo viaje’, entregándonos a aquel Amor que nos ha buscado en la noche y a aquella voz que hizo vibrar nuestro corazón”.

“Si no permanecemos estrechamente conectados a Él, nuestra pesca no podrá tener éxito. ¡Rezad siempre, os lo recomiendo!”.

En este sentido, detalló la importancia que la oración tiene para todo sacerdote: “La oración, la relación con Dios, el cuidado de la vida espiritual dan alma al ministerio, y el ministerio da cuerpo a la vida espiritual, porque el sacerdote se santifica a sí mismo, y a los otros, en el ejercicio concreto del ministerio, especialmente predicando y celebrando los sacramentos”.

2. Caminar siempre.

El sacerdote siempre está en camino, subrayó el Papa. “Nunca podrá sentirse satisfecho ni podrá apagar la inquietud saludable que le hace extender las manos hacia el Señor para dejarse formar y llenar”.

Por lo tanto, el sacerdote debe estar “siempre actualizado y permanecer abierto a las sorpresas de Dios”. En esa apertura hacia lo nuevo, “los sacerdotes jóvenes pueden ser creativos en la evangelización, frecuentando con discernimiento los nuevos lugares de la comunicación”.

3. Compartir con el corazón.

“La vida presbiteral no es un trabajo burocrático ni un conjunto de prácticas religiosas o una liturgia a la que asistir. Ser sacerdote es jugarse la vida por el Señor y por los hermanos, llevando en carne propia la alegría y las angustias del Pueblo, invirtiendo el tiempo en escuchar para sanar las heridas de los demás, ofreciendo a todos la ternura del Padre”, concluyó el Papa.

También te puede interesar:

Let's block ads! (Why?)

REDACCIÓN CENTRAL, 01 Jun. 17 (ACI).- San Justino fue un filósofo laico y mártir considerado "el más importante entre los Padres apologistas del siglo segundo" según el Papa Emérito Benedicto XVI.

Se llama apologista al que escribe en defensa de algo. Y Justino escribió varias apologías o defensas del cristianismo que después enseñó en Asia Menor y Roma.

Sus escritos ofrecen detalles muy interesantes sobre la vida de los cristianos antes del año 200 y cómo celebraban sus ceremonias religiosas.

Las dos obras que escribió y que aún se conservan, las Apologías y el Diálogo con Trifón, “ilustran ante todo el proyecto divino de la creación y de la salvación que se cumple en Jesucristo, el Logos, el Verbo de Dios, del que participa todo hombre, como creatura racional. Su primera Apología es una crítica implacable a la religión pagana y a los mitos de entonces”. (Benedicto XVI, 2007)

Nació alrededor del año 100, en la antigua Siquem, en Samaria. Sus padres eran paganos, de origen griego, y le dieron una excelente educación instruyéndolo lo mejor posible en filosofía, literatura e historia.

Un día meditando acerca de Dios se le acercó un anciano sabio que le recomendó estudiar la religión cristiana a través de la Biblia “porque es la única que habla de Dios debidamente y de manera que el alma queda plenamente satisfecha”.

Justino se dedicó a leer las Sagradas Escrituras y encontró maravillosas enseñanzas que antes no había logrado encontrar en ningún otro libro. Tenía unos 30 años cuando se convirtió, y en adelante el estudio de la BIblia fue para él lo más provechoso de toda su existencia.

Posteriormente fundó una escuela en Roma, donde enseñaba gratuitamente a los alumnos en la nueva religión, considerada como la verdadera filosofía y arte de vivir de forma recta.

Por este motivo fue denunciado y fue decapitado en torno al año 165, bajo el reino de Marco Aurelio, el emperador a quien Justino había dirigido su Apología.

Más información en el siguiente enlace

REDACCIÓN CENTRAL, 01 Jun. 17 / 12:02 am (ACI).- San Justino fue un filósofo laico y mártir considerado "el más importante entre los Padres apologistas del siglo segundo" según el Papa Emérito Benedicto XVI.

Se llama apologista al que escribe en defensa de algo. Y Justino escribió varias apologías o defensas del cristianismo que después enseñó en Asia Menor y Roma.

Sus escritos ofrecen detalles muy interesantes sobre la vida de los cristianos antes del año 200 y cómo celebraban sus ceremonias religiosas.

Las dos obras que escribió y que aún se conservan, las Apologías y el Diálogo con Trifón, “ilustran ante todo el proyecto divino de la creación y de la salvación que se cumple en Jesucristo, el Logos, el Verbo de Dios, del que participa todo hombre, como creatura racional. Su primera Apología es una crítica implacable a la religión pagana y a los mitos de entonces”. (Benedicto XVI, 2007)

Nació alrededor del año 100, en la antigua Siquem, en Samaria. Sus padres eran paganos, de origen griego, y le dieron una excelente educación instruyéndolo lo mejor posible en filosofía, literatura e historia.

Un día meditando acerca de Dios se le acercó un anciano sabio que le recomendó estudiar la religión cristiana a través de la Biblia “porque es la única que habla de Dios debidamente y de manera que el alma queda plenamente satisfecha”.

Justino se dedicó a leer las Sagradas Escrituras y encontró maravillosas enseñanzas que antes no había logrado encontrar en ningún otro libro. Tenía unos 30 años cuando se convirtió, y en adelante el estudio de la BIblia fue para él lo más provechoso de toda su existencia.

Posteriormente fundó una escuela en Roma, donde enseñaba gratuitamente a los alumnos en la nueva religión, considerada como la verdadera filosofía y arte de vivir de forma recta.

Por este motivo fue denunciado y fue decapitado en torno al año 165, bajo el reino de Marco Aurelio, el emperador a quien Justino había dirigido su Apología.

Más información en el siguiente enlace

Etiquetas: Mártires, laico, apologética, Padre de la Iglesia, samaria

Let's block ads! (Why?)

VATICANO, 01 Jun. 17 / 04:35 am (ACI).- En la homilía de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco detalló las tres dimensiones que caracterizan la vida de San Pablo: “predicación, persecución y oración”.

En su misión evangelizadora, San Pablo mostró tres actitudes, señaló el Santo Padre: “Celo apostólico para anunciar a Jesucristo, la resistencia ante las persecuciones, y la oración para encontrarse con el Señor y para dejarse encontrar por el Señor”.

“La vida del Apóstol Pablo es una vida siempre en movimiento. Es difícil pensar en Pablo tomando el sol en una playa, relajándose”, observó el Pontífice.

1. La predicación.

La primera actitud que podemos observar en Pablo es “la predicación, el anuncio”. Pablo, explicó el Papa, “va de un lado a otro para anunciar a Cristo. Cuando recibe la llamada para predicar, para anunciar a Jesucristo, esa misión ¡se convierte en su pasión!”.

San Pablo “no se sienta delante del escritorio, no. Siempre permanece en movimiento. Siempre lleva adelante el anuncio de Jesucristo. Tenía dentro un fuego, un celo…, un celo apostólico que le empujaba a continuar. Y no se apartaba de su camino. Siempre adelante”.

2. Las persecuciones.

La segunda dimensión de la vida de Pablo son “las dificultades. Más en concreto, las persecuciones”.

Francisco puso un ejemplo de cómo el apóstol hacía frente a esas dificultades. En un momento dado, fariseos y saduceos se unieron para acusar a San Pablo. Pero entonces, “el Espíritu inspiró a Pablo un poco de astucia”.

Pablo “sabía que los que le acusaban no estaban unidos, que entre ellos había muchas luchas internas. Sabía que los saduceos no creían en la Resurrección y que los fariseos sí. Y él, para escapar de esa situación, dice con voz potente: ‘Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos. He sido sometido a juicio por la esperanza en la resurrección de los muertos’”.

“Apenas dijo esto, se desarrolló una disputa entre los fariseos y los saduceos, porque los saduceos no creían en la resurrección. Aquellos que aparentaban unidad, se dividieron”.

El problema de estos fariseos y saduceos, indicó Francisco, es que “habían convertido la doctrina en ideología. Cogieron la ley, cogieron la doctrina, cogieron la fe y la transformaron en ideología”.

3. La oración.

La tercera dimensión de la predicación de San Pablo, según el Obispo de Roma, es “la oración. Pablo tenía una intimidad con el Señor”.

“En una ocasión –destacó el Papa– dijo que había sido llevado al séptimo cielo por medio de la oración, y no sabía cómo decir las cosas bellas que había sentido allí. Este luchador, este anunciador sin fin ni horizonte tenía aquella dimensión mística del encuentro con Jesús”.

“La fuerza de Pablo era ese encuentro con el Señor que hacía en la oración, como en aquel primer encuentro camino de Damasco cuando andaba persiguiendo a los cristianos. Pablo es el hombre que encontró al Señor, y no se olvida de aquello, y se deja encontrar por el Señor, y busca al Señor para encontrarlo. Un hombre de oración”, finalizó Francisco.

Lectura comentada por el Papa Francisco:

Hechos 22:30; 23:6-11

30 Al día siguiente, queriendo averiguar con certeza de qué le acusaban los judíos, le sacó de la cárcel y mandó que se reunieran los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín; hizo bajar a Pablo y le puso ante ellos.

6 Pablo, dándose cuenta de que una parte eran saduceos y la otra fariseos, gritó en medio del Sanedrín: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos; por esperar la resurrección de los muertos se me juzga.»

7 Al decir él esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos y la asamblea se dividió.

8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; mientras que los fariseos profesan todo eso.

9 Se levantó, pues, un gran griterío. Se pusieron en pie algunos escribas del partido de los fariseos y se oponían diciendo: «Nosotros no hallamos nada malo en este hombre. ¿Y si acaso le habló algún espíritu o un ángel?»

10 Como el altercado iba creciendo, temió el tribuno que Pablo fuese despedazado por ellos y mandó a la tropa que bajase, que le arrancase de entre ellos y le llevase al cuartel.

11 A la noche siguiente se le apareció el Señor y le dijo: «¡Animo!, pues como has dado testimonio de mí en Jerusalén, así debes darlo también en Roma.»

También te puede interesar:

Let's block ads! (Why?)

Diocesis de Celaya

Forma de Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets