Hasta el momento ningún grupo se ha atribuido las explosiones que dejaron seis civiles muertos y varios heridos. Según la prensa internacional, se trata del peor atentado en esta ciudad desde la tregua implementada entre Rusia y Turquía hace dos semanas.
Se indicó que los explosivos fueron colocados en una motocicleta y dos coches. La tercera explosión ocurrió cerca de un hotel, dejando numerosos daños materiales.
Este atentado ocurre en el mismo día en que el Estado Islámico se atribuyó el asesinato del sacerdote católico armenio Hovsep Petoyan y su padre Abraham. Ambos fueron emboscados en la carretera que une la localidad de Hasakeh y Deir ez-Zora, en el distrito de Busayra.
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